En 2D2Dspuma juegan con canicas gigantes y los llaman KeyKeg

Los KeyKeg, barriles desechables que han revolucionado la distribución de cerveza.

CURTURA CERVESERA

-¿Pero qué es eso??? -pregunexclama un cliente cuando me ve salir del bar con una bola* inmensa en las manos.
-Una bombona de butano –le ilustra el ‘Técnico Superior en Combustibles Fósiles’ del grupo con tono de ‘mira que no saberlo…’
-No, no, es un barril de cerveza –aclara el friqui-cervecero que les ha traído a 2D2Dspuma.
-Muy buenas las bravas, por cierto -añade el primer cliente, por decir algo.
No importa que la anécdota sea o no real, el caso es que me sugirió este post que me ha de servir para hablar de varios temas, seguramente, desconocidos para quien nunca ha trabajado detrás de una barra.

¿Qué puñetas son esas bolas gigantes con las que juegan en 2D2Dspuma?
Son KeyKeg.
¿Quei qué???

‪barril cerveza keykeg 2d2dspuma craftbeer redondo con leyendaSon tan intrínsecos a nuestro día a día que ya no reparamos en ellos pero a poco que te alejas del mundillo de la ‘cerveza arte’, se confunden con las bombonas de Co2, con bolas de navidad, con pantallas de lámparas postmodernas, con bombillas gigantes, con pelotas playeras, con artilugios de Pilates… los redondos con escafandras y los alargados con réplicas de la Torre Agbar…
¿Y qué son los KeyKeg?
Son barriles desechables de plástico. Los hay de 10, de 20 y de 30 litros y en forma de bola o suposit.. digo torpedo. Existen otros modelos de barriles desechables con otras formas pero el que se ha impuesto en el mercado ha sido el propuesto por la marca KeyKeg por una impecable imagen corporativa y por el valor añadido de la bolsa interior.
¿Bolsa interior? ¿Qué es eso de la bolsa interior? ¿Allí donde se aloja el alma?
Barril metálico de cerveza keykeg 2d2dspuma craftbeer con leyendaEl barril metálico tradicional es un simple recipiente hueco, generalmente de acero, con un tubo rígido que va desde la válvula (‘eso’ de la parte superior) al fondo. El sistema para hacer salir la cerveza del barril es sencillo: a la válvula superior se le acopla un cabezal con dos orificios, uno de entrada y otro de salida (a esto se le llama ‘pinchar un barril’ y nos lo oiréis decir muchas veces); por el de entrada se inyecta CO², nitrógeno o aire a presión (dependiendo del estilo y de lo rápido que se prevea el consumo de dicho barril), que impulsa la cerveza, la cual sale del barril por el orificio de salida, recorre unos conductos y llega al grifo y, de este, ooooooh!!, ALEluya, va a tu vaso.

Sin embargo, el contacto permanente con el CO², el nitrógeno o el aire a altas presiones deteriora la cerveza en pocos días, por eso un barril ‘pinchado’ debe consumirse cuanto antes. Hay otros muchos factores y variables que afectan a la calidad de la cerveza en barril pero es muy probable que, cuando nos sirven una caña y está asquerosa, si no se debe a que la cerveza en sí es asquerosa, sea porque el barril lleva ‘pinchado’ más días de la cuenta.
barril cerveza keykeg 2d2dspuma craftbeer redondo cobertura con leyendaEl sistema del KeyKeg es muy parecido al tradicional pero difiere en algo esencial: El KeyKeg es una bola de plástico rígido con una bolsa metálica flexible en su interior que es donde se almacena la cerveza. Cuando se pincha un KeyKeg, el gas entra al barril entre la bolsa y la bola, presionando la bolsa y expulsando la cerveza. De este modo, el gas y la cerveza no se encuentran en ningún momento, con lo cual, la cerveza se conserva mejor y más tiempo (dando por supuesto la idoneidad del resto de condiciones, claro).
Cuando un barril KeyKeg se acaba, se tira y listo.
¿Y dónde lo tiras? Esto… pues… el caso es que ese es el origen de las bolas enormes como huevos de dinosaurio con que ‘jugamos’ en 2D2Dspuma y que la gente, antes, para referirse a ellos, señalaba con el dedo, no porque no se hubiera inventado todavía su nombre, sino porque lo desconocían… hasta ahora: KeyKeg.

Y ahora unos retales subjetivos: Aunque yo no les tengo mucha simpatía porque me ha explotado más de uno y no es agradable (material cortante disparado hacia ti y 30 litros de cerveza esparcida es un buen estropicio) aunque justo es decir que en algún caso contenían cerveza excesivamente carbonatada; porque deshacerte de ellos ‘legalmente’ es incómodo y caro; porque son muy irrespetuosos con el medio ambiente; porque el fabricante no es precisamente agradable al trato ni flexible y acepta mal las reclamaciones (me refiero estrictamente al de KeyKeg); porque la incompatibilidad de los cabezales y mangueras llenadoras supone un gasto extra nada desdeñable (y un ingreso extra para el fabricante nada desdeñable también), etc… los barriles desechables, en general, y los KeyKeg en particular, me parecen un inventazo que ha hecho posible la Edad de Oro que está viviendo la ‘cerveza arte’.
¿Que por qué han representado tanto cambio?
Hasta ahora los barriles de cerveza eran metálicos. No importaba que fueran caros y pesados porque se reutilizabandolium barril cerveza 2d2dspuma craftbeer con leyenda infinidad de veces y porque, al ser local el distribuidor, los repartos eran frecuentes. La poca cerveza de importación que se veía por aquí era de fábricas con enormes producciones y la distribución la controlaban corporaciones muy potentes que podían asumir operaciones logísticas de la envergadura necesaria: inmovilizar muchos € de fianza por los envases, almacenar muchos barriles tanto llenos como vacíos y costear los envíos de vuelta.

La gran aportación de los barriles desechables a la revolución craftbeer, relativamente económicos y muy ligeros, es que ya no son necesarios estos enormes despliegues logísticos ni económicos. Una vez se acaba el barril, se desecha y listo. Esto ha permitido la distribución mundial casi al menudeo de productos más exclusivos o de pequeñas fábricas y que se sirvan birrotes muy especiales de productores muy pequeños en tiradores de casi todos los rincones del mundo.

*A veces, para encajarlos en las neveras, tenemos que quitar la cobertura de cartón del KeyKeg y su aspecto es el de una enorme bola, plateada cuando están llenos y transparente cuando están vacíos.

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Un amigo que trabaja en un cole apacigua algo nuestra conciencia: ha encontrado una forma para dar salida útil aunque limitada a algunos KeyKeg. Me parece un maravilloso ejemplo que excita la imaginación de los niños e induce en ellos el espíritu de la reutilización y de la modificación a positivo del entorno.

barril keykeg reciclado 2d2dspuma cerveza craftbeer

Estados Unidos, la gran potencia craftbeer, ¿por qué?

EEUU, los utos amos de la craftbeer (cerveza artesana) mundial.

CURTURA SERVESERA

En la tienda nos preguntan con frecuencia si ‘la mejor cerveza es la alemana, ¿verdad?’, o la belga, o la checa, o la inglesa… en realidad es una pregunta retórica, no esperan respuesta sino que una “voz de autoridad” les confirme lo que ellos creen.
‘Pues en lo suyo quizá sí, al menos son los que más tradición tienen, pero pregúntale a un belga o a un inglés qué piensa de la cerveza alemana…’, decimos, o algo similar.
Una vez recuperados del asombro, la siguiente pregunta suele ser ‘¿Y dónde se hace la mejor cerveza del mundo?’
-En EEUU.
Y me miran raro porque piensan en Budweiser, Coors
-Pues sí, son los que hacen la mejor cerveza ‘artesana’, la craftbeer… -les aclaro.
Y me miran más raro todavía.
Me encantaría darles una respuesta menos jolivudiense, menos imperialista, menos macro, menos potencia militar… pero lo cierto es que EEUU es la gran potencia cervecera mundial en la actualidad.

En 2D2Dspuma puedes comprar online mucha cerveza de EEUU.-¿EEUU? ¡¡Pero si ahí no saben ni comer ni beber, no tienen ni tradición ni nada!!
Cierto, las tradiciones yanquis no entierran sus raíces en siglos de Historia, sin embargo no les ha ido tan mal, ¿no? EEUU es generador de tendencias en casi todos los ámbitos, y también en el cervecero, incluso crearon el término adoptado en todo el mundo para referirnos a esta concepción postmoderna de la cerveza: craftbeer.

América del Norte fue colonizada por europeos, belgas, alemanes, británicos… es decir, fervientes bebedores de cerveza, pero allí no había, así que, si la querían, iban a tener que hacerla ellos. Hacer cerveza es relativamente sencillo en cuanto a requisitos técnicos pero no era tan fácil porque no había materias primas adecuadas e importarlas era muy complicado. Sin embargo, los colonos eran hombres tenaces y con recursos y acabaron imponiéndose a las adversidades.
El caso es que, ¿qué podía surgir de la confluencia de las culturas y tradiciones cerveceras más antiguas de Europa y mucha sed? Pues que cada uno aportó sus conocimientos y lo mejor de cada cultura, aplicaron métodos e ingredientes nuevos y el resultado fue una mixtura de tradiciones. Birra, bier, beer… ¡¡CERVEZA!!

Y pasó el tiempo. Abrieron fábricas, muchas, y la cerveza se estandarizó tanto en su producción como en su consumo y concepto.

Los casi catorce años de la Ley Seca, de 1920 a 1933, arrasaron la estructura industrial y de mercado alcanzadas por la cerveza hasta el momento pero no la afición al bebendurrio, con lo cual, al ser abolida dicha ley, volvieron a abrirse las fábricas.

En la década de los 70, época de revisión de valores, la idiosincrasia americana, que ensalza la innovación, el individualismo y la creatividad, propició la eclosión del llamado Do IT Yourself, que consiste en producir o reparar uno mismo sus cosas a su gusto. El Do It Yourself supuso un auténtico movimiento artístico y cultural de oposición al establishment y al capitalismo feroz, vigente a día de hoy. En este marco, se popularizó el homebrew, hacer tu propia cerveza en casa para autoconsumoEl homebrewer, cervecero casero, hacía lo que le daba la gana, sin cortapisas, con absoluta irreverencia, dejando fluir su imaginación y sin escatimar en gastos… ¡y las cervezas alcanzaban registros inimaginables! El homebrew aportó colores, sabores y aromas nuevos a la escena aburrida, banal y monocromática de la cerveza industrial.

Y si algo es inherente a USA es el ‘espíritu de empresa’: si es bueno para ti, puede ser bueno para los demás y, llevado adecuadamente a su forma empresarial, puede convertirse en un negocio que te permita ganarte la vida haciendo lo que te gusta.

Herederos de esta filosofía, los cerveceros actuales, hombres de negocios, libres de la losa de los tradicionalismos chovinistas, desde hace unos 30 años experimentan, arriesgan, aplican la última tecnología, utilizan ingredientes distintos, combinan parámetros culturales diferentes y llevan la creación de cerveza al extremo, porque hay consumidores dispuestos a pagar por esas cervezas tan especiales. En EEUU suman ya más de 5.000 cerveceras independientes.
Como vaya yo a explicarte qué es eso de ‘doble malta’ te vas a enterar…En EEUU cuentan además con una gama amplísima de lúpulos autóctonos muy potentes con unas características en aroma y sabor tan particulares que las cervezas elaboradas con ellos se han desmarcado totalmente de los perfiles europeos.
La concepción yanqui de cerveza es tan atractiva y tan inspiradora que ha sido el percutor de lo que hemos llamado ‘revolución cervecera’, llevando bares con infinitos grifos, microfábricas, tiendas, concursos, blogs, ferias… de cerveza ‘artesana’ a todos los rincones del mundo… ‘cervelizado’. Así, los cerveceros yanquis han forzado la refundación de todo el universo cervecero hasta tal punto que ha sido necesario acuñar estilos nuevos para dar cabida a sus creaciones. El adjetivo American antepuesto a un estilo clásico indica, casi con toda seguridad, que vas a encontrarte una cerveza elaborada en cualquier lugar del mundo y que será dulce o amarga o ácida o seca o afrutada o herbal o salada ¡o todo a la vez! y muy potente que no te dejará indiferente.

Logo de Anchor Brewing

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Aquí tienes algunas matizaciones y reflexiones de la autora: La mejor craftbeer del mundo es yanqui… ¿que no? Pues me da igual

Agradecimientos a: Arturo Mora, de Cerveza Kel’s, tipo inteligente donde los haya, que me ayudó con el enfoque, y a Jorge Solana, tipo ingenioso donde los haya, que me resolvió el meme de Tío Sam. Y también a Max, Marek, Ana, Irene, Montse, Sebastián, Trappero, Nohay, Rodrigo, Julián, Antonio, Juan, Iñaki, Fernando, Josh, Ricardo, Kamon… espero no dejarme ninguno, y a todo ese grupo inspirador que siempre estáis ahí cuando me faltan ideas. 🙂

Cerveza de abadía y cerveza trapense.

Las cervezas de Abadía y las trapenses no son lo mismo.

CURTURA SERVESERA 

Los monasterios trapenses despiertan mucho interés y gran atracción, y no solo por los altos estándares de calidad de los productos que allí se elaboran, sino también por el misterio que los envuelve y por la paradoja de una vida de recogimiento contemplativo dedicada a la elaboración de algo tan mundano y hedonista como la cerveza. ¿O no es curioso? A esto hay que añadir que la cerveza que durante muchos años ha sido considerada la mejor del mundo por la ‘comunidad experta’ es una trapense: Westvleteren 12, elaborada en la Abadía de Sint-Sixtus Westvleteren, en Bélgica.

Es muy habitual que en la tienda me pidan cervezas de abadía o trapenses, “de los monjes”, y aunque al final lo que echas a la copa puede ser muy similar, no es lo mismo. De entrada conviene aclarar que ni Abadía ni Trapense son estilos cerveceros, sino convenciones para agrupar cervezas que tienen algunas características en común.

Empiezo por las de Abadía, que no tienen tanta chicha: La denominación ‘de Abadía’ solo indica que la cerveza está inspirada en la tradición cervecera monacal. Algunas, muy pocas, como Val-DieuAbbaye d’Aulne, son elaboradas dentro de una abadía o en instalaciones anexas y otras simplemente toman el nombre de una que haya dejado de elaborar cerveza para dar al producto cierto empaque, pero la empresa que las produce es laica y tiene intereses comerciales como cualquier otra. Abadía no es ni siquiera una garantía de calidad, de hecho, hay algunas muuuuuuy malas.

Interior de la Abadía de Scourmont.

Interior de la Abadía de Scourmont, donde se elabora la cerveza Chimay.

Una cerveza trapense es, únicamente, aquella elaborada en las instalaciones de un monasterio de la Orden Cisterciense de la Estricta Observancia, que se conoce como La Trapa, de ahí el nombre de trapense, bajo supervisión directa de la Orden; además, los ingresos obtenidos de su venta se destinan al sustento de la comunidad y a obras sociales. La cerveza trapense tiene el sello de garantía Authentic Trappist Product (ATP) que concede la Asociación Internacional Trapense, que no es exclusivo de la cerveza, también se aplica quesos, licores, miel, mermelada, vino y galletas. Es decir, si en un monasterio de benedictinos o cartujos hicieran cerveza, no sería trapense, aunque fuera de un estilo similar. Y si Damm, por decir algo, comprara o alquilara un monasterio trapense para instalar una factoría de cerveza, tampoco sería trapense. ¿Y qué sería? Pues ni idea… una tontería, supongo. De hecho, en el mundo hay un montón de monasterios cerveceros, sobre todo en Alemania, y sus cervezas no son trapenses.

sello producto trapense cerveza

Sello de Authentic Trappist Product.

Para los amantes de las estadísticas como yo: De los 171 monasterios trapenses que existen, actualmente solo 20 comercializan productos con este sello, y de esos 20, solo 11 elaboran cerveza… Como curiosidad añadiré que de los 20 monasterios trapenses que comercializan productos Authentic Trappist Product, una cuarta parte es de mujeres y que ninguno de los 4 elabora cerveza. Habrá que hacer algo…

De esos 11 monasterios trapenses cerveceros, 6 están en Bélgica, (Achel, Chimay, Orval, Rochefort, Westmale y Westvleteren), dos en Países Bajos (La Trappe y Zundert), uno en Austria (Engelszell), uno en Estados Unidos (Spencer) y uno en Italia (Tre Fontane). A estas hay que sumar la Mont des Cats, del Monasterio del Mont des Cats, Francia, que se considera una trapense pero no tiene el certificado ATP porque se produce en el Monasterio de Scourmont (Chimay), ya que sus instalaciones fueron destruidas durante la Primera Guerra Mundial.

Estos cuatro últimos monasterios han ingresado en el selecto club Trappist Beer en los últimos años, algo que le ha venido muy bien a la monocromática y algo aburrida escena trapense porque han aportado productos de diferente perfil. Bien!

Hasta aquí el post de hoy. Más adelante podemos hablar de cada una de ellas, de las trapenses, digo, que las otras son infinidad. Y si queréis probar alguna, en la tienda tenemos unas cuantas.

*En la última revisión de su guía de estilos, BJCP ha incluido Trappist Ale. Como esta categorización me parece un disparate (estoy abierta a rectificar pero no encuentro a nadie que me dé una explicación), voy a obviar este dato. Espero que sepáis contextualizar mi atrevimiento y, si cabe, disculparlo.

La caducidad de la cerveza

Si has llegado hasta aquí, arrojado lector/a, es que has hecho la búsqueda ‘caducidad cerveza’ porque has encontrado una cerveza ‘caducada’ en el fondo del armario de la cocina. 

‘Ostras, esta tía me está viendo por un agujerito’. No. No hace falta ser muy sagaz, ya verás: esa cerveza no la acabas de comprar en el súper porque las del súper no caducan, ¡no les da tiempo!; y si la hubieras comprado en una tienda especializada, tú serías un consumidor especializado y te habrías fijado en la fecha. Tranquilo/a, puedes bebértela sin miedo a caer fulminado. Eso sí, no respondo de qué te vas a encontrar.

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