La cerveza camuflada

Dos señoras mayores, muy mayores, muy encogiditas ellas, arrugaditas, entran con gran esfuerzo (el escalón de entrada es alto y la puerta es algo pesada).
-Buenos días.
-Buenos días.
-¿Tienen botellas de medio litro de vino?
-No, no tenemos vino –digo con el corazón encogido, los ancianos me conmueven – Sólo tenemos cerveza.
-¿Sólo cerveza?
-Sólo cerveza.
-¿Incluso ese vino? –dice señalando, obviamente, una botella de cerveza.
-Eso es cerveza.
-¿Ese vino es cerveza?
-Cerveza, sí.
Se miran entre ellas, se ríen, se lo miran todo asombradísimas, se miran otra vez, me miran y se despiden. Se cogen entre ellas del brazo y mientras se dirigen a la puerta:

No logré engañar a la sagaz señora.

-¿Has visto qué cantidad de botellería?
-Uis, sí, qué cantidad…
-Pues la nena esa dice que todo es cerveza pero a mí no me engaña, yo sé que es vino.

PerlaKas

Envejecer o refermentar o añejar cerveza en barricas que han contenido otra bebida alcohólica como ron, bourbon, tequila, vino… es cada vez más frecuente. Ese proceso aporta a la cerveza una complejidad de matices difícil de imaginar si no se ha probado una cerveza de esas características. 

 

Dos clientes hablan en la terraza, les oigo desde el interior de la tienda:
-Una vez probé una cerveza que la habían metido en una barricada de vino.
Y pienso: Una Barricada Aged. Debe de ser un vino muy peleón, supongo.
(casi 100% real)

 * * *

Un cliente con la botella de la cerveza que acaba de servirse en la mano y mirando detenidamente la etiqueta:
-“A-BA-DÍ-A… ABADÍA… a-ba-dí-aaaa… ¡Anda! Abadía de abadía, ¡de abadía de monjes…! Y yo que pensaba que las cervezas de abadía eran de playa, para tomar en la playa o algo así… Cervezas de ‘Ah, bahía’… así, en la playita…”
(casi 100% real)